Thursday, January 11, 2018

Construida para ser saqueada

Esa voz se ha ido
Dejó su espacio vacío
Y no se siente mal

Como un violinista
del cuarteto de Schumann
tocando Beethoven en los templos coloniales de una ciudad construida para ser saqueada,

Y que decide irse harto de la actitud
snobista de las selfies.

Por la historia y la necedad.
Por las vacas sagradas y la risa del adinerado.

Lo único que queda es este esclavo,
quien en cámara lenta (así sea muy rápida en realidad) graba la escapada
del músico.

Se fue entonces uno de los tonos de cuerdas equinas en un último movimiento anárquico, para no decir majestuoso, que acabó con una selfie menos y sembró una guerra más.

Por la historia y sus necios contorsionistas,
ebrios sagrados y risueños de la escatología.